Esta tarde, en la Santa Misa de mi Parroquia, ha
dado lugar una boda de plata; yo, estaba haciendo de acólito con mi párroco y
de golpe y porrazo me han venido un montón de recuerdos a mi mente; me acordé
de mis bodas de plata y de cómo el día tres de julio hace, ya, un año falleció
mi esposa. Esta vida está llena de malos y buenos momentos, de fracasos y
éxitos, de soledad y de compañía… esta vida tiene de todo aun siendo muy bella
los humanos nos empeñamos en enturbiarla y hacerla dura y complicada. Dios quiere
lo mejor para nosotros y Él se alegra en extremo cuando ve a un
matrimonio-hombre y mujer- renovar sus compromisos matrimoniales en sus bodas
de plata, oro, diamantes… en un mundo en el que vivimos donde prima el tener
todos los derechos y pocas o ninguna obligación; en el que después de x años
casados ella o él ha dejado de querer al cónyuge, en el que no se aguantan nada
de nada y a las primeras de cambio aquella frase famosa de : “hay te quedas con
tus padres”, sin importarle para nada los que más sufren, sus hijos, en este
mundo ver un matrimonio, junto con sus hijos, celebrar tantos años de casados,
es lo más parecido a estar tocando, con las yemas de los dedos, el Cielo. Mi
más sincera enhorabuena a este matrimonio y a todos los matrimonios del mundo
que piensen y actúen como ellos.
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domingo, 29 de junio de 2014
sábado, 28 de junio de 2014
Oración al Inmaculado Corazón de María
Inmaculado Corazón de María, te pedimos por lo que más queremos y necesitamos, los jóvenes, son la esperanza y el futuro de la Iglesia; despierta en ellos el compromiso y celo por la Parroquia, suscita en ellos vocación y entrega a Tú servicio. Necesitamos otras muchas cosas, Vos las sabéis, Dadnos lo que sea Vuestra voluntad.
viernes, 27 de junio de 2014
Otra Oración del Sagrado Corazón de Jesús II
HOY ES EL DÍA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Otra Oración más del Sagrado Corazón de Jesús
¡Oh Jesús! a tú Corazón confío
(petición) Míranos, después haz lo que tu Corazón te diga, dejar obrar a tu
Corazón ¡oh Jesús! yo cuento Contigo, me fío de Ti, me entrego a Ti, estoy
seguro de Ti. ¡Sagrado Corazón de Jesús en Vos confío!
jueves, 26 de junio de 2014
Beato Manuel Lozano Garrido
martes, 24 de junio de 2014
Una Oración más al Sagrado Corazón de Jesús
¡Oh Sagrado Corazón de Jesús!
Haz que nuestros corazones irradien amor y celo apostólico
Para atraerlos a todos a Ti,
Que Tú seas el único Pastor con un solo redil
Fortalece nuestra voluntad para que hagamos realidad
Tu Evangelio.
sábado, 7 de junio de 2014
Actitud de servicio
Actitud de servicio
¡Yo no
he venido a ser servido sino a servir!
Y yo me
pregunto: “en el mundo en el que vivimos ¿tomamos esta regla?”
Pienso
que NO, en un mundo en el que prima: el ser el primero, el yo me lo merezco
todo, el triunfo es fácil, tengo derechos, ¿Qué lo haga yo? Hazlo tú, no soy tu
criado…
Servir
es amar, hasta el extremo de dar la vida si fuera necesario. Hay que servir y
ayudar a nuestros semejantes de la forma más correcta; por ejemplo: hay que
saber escuchar, pues tenemos muchas personas mayores que están solas y
necesitan que alguien les escuche, nosotros, aunque nos haya contado la misma
historia miles de veces, tenemos que oír lo que nos dicen con una sonrisa en el
semblante, mirándole a los ojos y cogiéndole las manos, con una mirada tierna y
acogedora. Nuestros mayores se merecen lo mejor de lo mejor; de este tipo de
ayuda hay, cada vez más, mucho-as anciano-as que nos lo están pidiendo a voces.
El servir no solo es ponerse a lavar los platos o ser el criado de alguien, no,
va mucho más allá de esas fronteras que nos marcamos los humanos. El servir es
dejarse de pertenecerse a sí mismo en pro del necesitado; pero ¡ojo! No
repicando las campanas por todos los sitios diciendo lo que estás haciendo con
cierta persona, no, eso no. En otra ocasión Jesús nos dijo: “que tu mano
derecha no sepa lo que hace la izquierda”. ¿De qué nos sirve hacer el bien si
vamos rajando lo que le estamos haciendo a nuestro hermano? Eso, no vale para
nada, el esfuerzo que estamos haciendo se queda en paja que se la lleva el
viento. Y mucho menos como hay algunos que te echan en cara aquello que tal día
te hizo. Pueden tener el corazón como el universo de grande pero con esta
actitud lo dejan más pequeño que la molécula más pequeña que halla.
¡Servir
hasta que te duela el alma! Que frase más hermosa y sin embargo duele más, el
alma, por la envidia, el orgullo, la prepotencia, la vanidad, la gula, lo
exotérico… por cosas mundanas sin fondo, sin don de Gracia que nos lleva el
corazón al abismo más cruel que el hombre debe pisar.
No
hagas el bien a los demás porque se lo merezcan, sino porque sea tu forma de
vida, con todo el mundo, sin mirar raza, color de piel, etnia, actitud política,
religión… haz el bien siempre, no te canses de ayudar a quien lo necesite, sea
quien sea y siempre en actitud de servicio.
domingo, 4 de mayo de 2014
BREVE HISTORIA DE LOS PAPAS MÁS RELEVANTES: San Pío X- Benedicto XV- Pío XI y Pablo VI.
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| San Pío X |
257º
Papa.- San Pio X (Giuseppe Melchiorre Sarto) dijo: <<Acepto el
pontificado como una cruz, y porque los papas que han sufrido por la Iglesia en
los últimos tiempos se llamaron Pio, tomo ese nombre>>. Después, cuando
fue coronado, anunció todo su programa pontifical en una frase: << ¡Omnia
instaurare in Christo!>> (<<Todo lo instauraré en Cristo>>).
Lo dejó claro en su primera
encíclica, En supremi apostolatus cathedra. <<Nuestro mundo sufre un mal:
la lejanía de Dios. Los hombres se han alejado de Dios, han prescindido de Él
en el ordenamiento político y social. Todo lo demás son claras consecuencias de
esa postura>>, anunciaba, y recuerda a todos sus obligaciones como pastor
del rebaño que Cristo le ha confiado. Sobre esa base, proclamó nuevamente la
santidad del matrimonio, estimuló la educación cristiana de los niños, exigió justicia
en las relaciones sociales, recordó a los gobernantes su irrenunciable
responsabilidad social y reconoció, ante todos y para todos, que instaurar todo
en Cristo exigía que la santidad de la Iglesia se manifieste en todos sus
miembros: los sacerdotes, los obispos, los cardenales y los seglares
comprometidos con la Iglesia de que forman parte. Y esa preocupación del Papa
por la santidad de la Iglesia le llevó a impulsar no pocas reformas en su
interior.
Su amor a la Eucaristía le llevó
a autorizar la comunión diaria a todos los fieles y a permitir que los niños
pudiesen recibir el Santísimo Sacramento a partir de los siete años de edad. La
razón para ello la dejó explícita en estas palabras:
<< La finalidad primera de la Santa Eucaristía no es garantizar
el honor y la reverencia debidos al Señor, ni premiar a la virtud, sino que los
fieles, unidos a Dios por la comunión, puedan encontrar en ella fuerza para
vencer las pasiones carnales, purificarse de los pecados cotidianos y evitar
las caídas a que está sujeta la fragilidad humana>>
Para mejor difundir el Evangelio
dio un gran impulso a la actividad misionera, incentivó la creación de
seminarios regionales, encomendó la revisión de la Vulgata a los benedictinos,
fundó el Pontificio Instituto Bíblico en Roma y comenzó la publicación de la
Acta Apostolicae Sedis, que, desde 1909, es la publicación oficial en que se
recogen los documentos pontificios. Como preparación para la celebración del
cincuenta aniversario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción
de María, san Pio X publicó la encíclica Ad diem illum, todo un canto de amor a
la Virgen. Su amor por la música sagrada también la dejó patente en su
pontificado, y es famoso el Motu proprio firmado en el tercer mes de su
pontificado en el que dictaba normas para renovar la música sacra, así como la
liturgia de las horas e impulsó cuanto pudo la enseñanza del catecismo para
mantener la pureza de la doctrina. Para hacerlo así, san Pio X hubo de
mostrarse firme ante el modernismo, y en su decreto Lamentabili, de 1907,
condenó las tesis exegéticas y dogmáticas, mientras que en su encíclica
Pascendi, de 1907, lo hizo con los modernitas.
Buen jurista desde sus tiempos
de obispo de Mantua, y magnífico desde los de Venecia, hizo elaborar, como
Papa, una nueva codificación de las leyes canónicas, adecuándolas a las
circunstancias que se vivían, una labor que se concluyó bajo el pontificado de
su sucesor, Benedicto XV.
El capítulo más doloroso de su
pontificado tuvo lugar en Francia en 1905, cuando se consumó la separación de
la Iglesia y el Estado, aunque tuvo el consuelo de vivir una respuesta de plena
fidelidad por parte de los obispos galos. Ese ejemplo fue seguido, cinco años
más tarde, en España y al siguiente en Portugal.
Tan anhelante era de la paz que,
anunciando con años de anticipación el estallido de la guerra de 1914, afirmó:
<<Gustoso daría mi vida si con ello pudiera conseguir la paz en
Europa>>, y el 2 de agosto de 1914 instó a los católicos de todo el mundo
a poner los ojos en Cristo el Señor, Príncipe de la Paz, y suplicarle
insistentemente la paz mundial.
En su testamento, dijo:
<<Nací pobre, he vivido pobre, muero pobre>>, porque siempre supo
ser pobre en su corazón: sobrio y frugal en las comidas, amante de la limpieza
y del orden, sencillo en sus vestidos, nada amigo de recibir aplausos fue el
papa Santo como presbítero, como obispo, como cardenal y como Papa.
Murió el 20 de agosto de 1914.
Bromeando, cuando oía decir de él que era un Papa santo, solía comentar:
<< No santo, Sarto, Sarto>>, pero ya en vida se le atribuyeron
muchos milagros, y el 14 de febrero de 1923 Pio XI introdujo su causa de
beatificación, que culminó Pio XII el 12 de febrero de 1951, para proclamarle
santo el 29 de mayo de 1954. Había que remontarse hasta 1572 para encontrar el
último pontífice proclamado santo: San Pio V.
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| Benedicto XV |
258º
Papa.- Benedicto XV, entró en 1882 a formar parte de la Congregación
de los Asuntos Eclesiásticos, en el Vaticano, y como colaborador del cardenal
Rampolla en la nunciatura vivió en Madrid entre 1883 y 1887, fecha en la que
pasó a trabajar en Secretaría de Estado como colaborador del cardenal español
Merry del Val.
El cónclave que se reunió tras
la muerte de san Pio X fue el primero que se celebró sin la intervención, directa
o delegada, de ningún soberano extranjero y cumpliendo rigurosamente las
instrucciones sobre su celebración dictadas por el Papa difunto.
En una nueva encíclica, Ad
Beatissimi, Benedicto XV señalaba las principales causas de la guerra: la falta
de compresión entre los hombres, el menosprecio de la autoridad, la injusticia
entre las clases y el exagerado apetito por las cosas perecederas.
En el orden puramente
eclesiástico, Benedicto XV canonizó a Juana de Arco y proclamó la encíclica In
Praeclara, con ocasión del sexto centenario de la muerte de Dante, en la que
recordaba la relación de la Divina Comedia con las Sagradas Escrituras, y
alababa la obra del poeta como sublime exaltación de la justicia y la
providencia.
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| Pío XI |
259º
Papa.- Pio XI, en 1925, instituye la fiesta de Cristo Rey en el
último domingo de octubre.
En el palacio de Letrán, Benito
Mussolini y el cardenal Gasparri firmaron el triple acuerdo el 11 de febrero de
1929. Por el nació la Ciudad del Vaticano, un Estado pontificio de cuarenta y
cuatro hectáreas- con la basílica de san Pedro, los palacios del Vaticano, los
jardines, los museos y varios edificios situados en la ciudad- en el que el
gobierno italiano permitió construir una estación de ferrocarril, crear una
oficina de correos, teléfonos, y poner en marcha una estación de radio. La
residencia veraniega de los papas en Castel Gandolfo fue incluida en el
territorio pontificio y más tarde lo fueron otros edificios romanos; y varias
basílicas y sedes de las grandes congregaciones se beneficiaron del privilegio
de la extraterritorialidad. En el concordato se daba forma legal a las
relaciones entre la Santa Sede y el Estado italiano, garantizándole la libertad
de culto y la jurisdicción eclesiástica, y el acuerdo financiero permitía la
independencia económica y tributaria del nuevo Estado.
Cuando, en 1931, surgieron las
discrepancias entre el gobierno fascista y el Vaticano, Pio XI proclamó su
encíclica Non abbiano bisogno, en la que criticaba la ideología fascista, al
igual que la nazi, la bolchevique y la jacobina. En la encíclica Mit brennender
Sorge, de 1937, el Papa denuncia el carácter pagano del nazismo y condena el
racismo; el mismo año la Divini Redemptoris condena el marxismo, el comunismo
ateo y la doctrina de los sin Dios, y en esa misma línea, cuando Hitler visitó
Roma en 1938, el Papa abandonó el Vaticano para no entrevistarse con el
dictador alemán.
En la Quadragesimo anno,
conmemorativa de la Rerum Novarum de León XIII, el Papa recuerda la obra de la
Iglesia a favor de los trabajadores y condena, una vez más, el comunismo.
Canonizó a santa Teresa de
Lisieux, a santa Bernardette Soubirous, a san Juan Bosco, a Santo Tomás Moro, a
san Roberto Bellarmino y a san John Fisher.
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| Pablo VI |
262º
Papa.- Pablo VI, entusiasmado con la idea de celebrar el Concilio Vaticano II, el
cardenal Montini escribió en enero de 1959:
<<La historia se
descubre ante nuestras miradas con perspectivas inmensas y para siglos […] la Iglesia será el punto
de mira de los pensamientos y de las preocupaciones de los hombres […]
aparecerá como la guardiana de las palabras divinas y de los destinos
humanos>>.
Dieciocho días después de la
muerte del beato Juan XXIII, el 21 de junio de 1963, Giovanni Battista Montini,
cardenal de Milán, fue elegido Papa. En su primer mensaje, dijo:
<<Dedicaremos la
mayor parte de nuestro pontificado a la continuación del Concilio Ecuménico Vaticano II, hacia el
que vuelven sus ojos todos los hombres de buena voluntad […]. Queremos
consagrar a esta tarea todos las energías que el Señor nos ha dado, para que la
Iglesia católica, que brilla en el mundo como estandarte alzado sobre todas la
naciones lejanas, pueda atraer hacia ella
a todos los hombres por su grandeza, la renovación de sus estructuras y
la multiplicidad de sus fuerzas, que proceden de toda tribu, lengua, pueblo y
nación>>.
En este sentido, realizó un
viaje a Tierra Santa, en enero de 1964, en el que mantuvo un encuentro
histórico con el patriarca de Jerusalén, Atenágoras I, e intervino en una
reunión de ONU, en 1965, para abogar por la paz mundial.
En este mismo mensaje, quiso
hacer suya la preocupación de Juan XXIII por la unión de todas las Iglesias
cristianas, el logro de la paz universal, el unum sint, por el que el beato
Juan XXIII había ofrecido su vida y para que <<… Los hermanos e hijos de
las regiones donde a la Iglesia no se le ha permitido usar sus derechos nos
sientan cerca de ellos>>.
Marcando la diferencia
fundamental de los papas de este siglo con los de los precedentes, pocos días
después de su investidura afirmó:
<<La Santa Sede
no se propone intervenir en los asuntos o intereses que concierne a los poderes
temporales, sino favorecer por doquier
la profesión de ciertos principios fundamentales de civilización y humanidad de
los que la religión católica es atenta guardiana, que se esfuerza en penetrar
almas e instituciones>>.
Introdujo importantes reformas
en curia romana, fue artífice del Secretariado para los No Creyentes y los No
Cristianos, y autor de las encíclicas
Ecclesiam suam, Mense maio, Mysterium fidei y Christi Matri Rosarii, entre
otras.
sábado, 3 de mayo de 2014
BREVE HISTORIA DE LOS PAPAS MÁS RELEVANTES Hasta el 1903. León XIII. Papa nº 256
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| Clemente IX |
238º
Papa.- Clemente IX, durante su pontificado medió entre Francia,
España, Inglaterra y Holanda, consiguiendo que se firmase la Paz de Aquisgrán,
llamada en su honor Clementina, y que supuso una cierta reconciliación entre el
papado y Francia, en la que suspendió la persecución de los Jansenistas.
Dedicaba dos días a la semana a
confesar a cuantos lo deseasen en la Iglesia de san Pedro, visitaba con
frecuencia los hospitales y empleaba los recursos del papado en atender a los
desamparados.
Declaró beata a santa Rosa de
Lima- Isabel Flores de Oliva-, y canonizó a la italiana santa María Magdalena y
al español san Pedro de Alcántara.
239º
Papa.- Clemente X, celebró el XV Jubileo (1675), canonizó a san
Francisco de Borja y a Santa Rosa de Lima, ambos en 1671, y beatificó, en 1675,
a san Juan de la Cruz.
240º
Papa.- Beato Inocencio XI, celoso defensor de la moral, tanto en el
clero como en los fieles, insistió en que la Iglesia debía dar ejemplo de vida
a los fieles, reformó los monasterios de Roma, impuso estrictas ordenanzas
sobre la vestimenta de las mujeres, terminó con la creciente pasión por el
juego que imperaba en Roma suprimiendo las casas de juego y alentó la comunión
diaria.
Condenó las setenta y cinco
proposiciones conocidas como propositiones laxorum moralistarum y prohibió que
se enseñaren, bajo pena de excomunión, por considerar que relejaban la moral
del clero; y, pese a su inclinación hacia la tesis de Miguel Molinos, se vio
obligado a refrendar la condena que la Inquisición hizo de su Guía espiritual.
El beato Inocencio XI murió el
12 de agosto del 1689; el proceso de su beatificación fue introducido por
Benedicto XIV y continuado con Clemente XII, pero los cardenales franceses le
acosaron de jansenismo y lograron que no se anunciase hasta 1956, en que lo
hizo Pio XII.
Apuntes
de interés:
Miguel Molinos
(1628-1696) fue un sacerdote español que, en 1675, publicó Guía espiritual,
obra en la que defendía una reforma radical de misticismo, el quietismo, basado
en la creencia de que la perfección reside en la pasividad y sometimiento
absolutos a la voluntad de Dios, por lo que todas las acciones, tanto las
buenas como las malas, son obstáculos a esa voluntad. Pese a que el papa
Inocencio XI se mostró inclinado a participar de su doctrina, los jesuitas
acusaron a Molinos de herejía a la Inquisición. Condenada su doctrina, Miguel
Molinos se retractó de ellas bajo juramento, pero fue sentenciado a cadena
perpetua. Falleció en una prisión romana el veintiuno de diciembre del 1696.
241º
Papa.- Alejandro VIII, lucho contra el jansenismo y el quietismo, y
condenó la tesis jesuítica, según la cual una persona que no conoce a Dios no
puede cometer nunca pecado mortal.
En 1690 canonizó a san Pascual
Bailón y a san Juan de Dios.
242º
Papa.-Inocencio XII, a poco de iniciar su pontificado publicó la
bula Romanum decret Pontificem, jurada y firmada por todos los cardenales, en
la que decretaba que, en el futuro, el Papa no podía otorgar el cardenalato a
más de un familiar y prohibía de forma explícita recompensar de cualquier forma
a los parientes del pontífice.
Llamaba sobrinos a los pobres,
con quienes fue extremadamente caritativo.
243º
Papa.- Clemente XI, su mayor preocupación espiritual fue el
jansenismo, un vigoroso movimiento reformista católico romano. Clemente XI
publicó dos bulas contra dicha doctrina y condenó también el sincretismo que
corrompía el cristianismo con los ritos malabares y chinos que autorizaban el
culto a los antepasados y a Confucio, aunque permitió que los jesuitas
presentes en India o China respetasen el uso por los cristianos de aquellos
lugares de algunos de sus ritos y tradiciones ancestrales. Desde entonces, los
emperadores chinos se mostraron menos favorables al cristianismo.
Proclamó que la festividad de la
Concepción de la Santísima Virgen María fuese una fiesta de precepto y canonizó
a los santos: Pio V, Andrés Avelino, Félix de Cantalicio y Catalina de Bolonia.
244º
Papa.- Inocencio XIII, a pesar de haber estudiado con los jesuitas,
fue el primer Papa en tomar una actitud contraria a dicha orden, anticipando
las persecuciones a que se vería sometida años más tarde, y en la disputa que
sostenían jesuitas y dominicos sobre el mantenimiento de los ritos tradicionales
en China se alió con estos últimos: los enemigos de los jesuitas. Y como su
predecesor, condenó el jansenismo.
Apuntes
de interés:
El jansenismo fue
un movimiento de reforma religiosa dentro de la Iglesia católica;
especialmente, en la Francia de los siglos XVII y XVIII. Toma el nombre del
teólogo flamenco y obispo de Ypres, Jansenio, y las ideas de su tratado
Augustinus, publicado en 1640. Tomando pie en san Agustín, Jansenio defendía la
doctrina de la predestinación, que los individuos están destinados por Dios a
ser salvados o condenados, y que son incapaces de hacer el bien sin la ayuda de
la gracia divina. Una doctrina emparentada con el calvinismo que tuvo en los
jesuitas sus poderosos rivales.
245º
Papa.- Benedicto XIII, formó parte de un grupo- los Zelanti- que se
había puesto de acuerdo en no dejarse mover por ninguna consideración mundana
al emitir su voto en el cónclave.
Para reforzar la disciplina
eclesiástica, se negó a vivir en el palacio del Vaticano y se hizo construir
una modesta celda en una casa apartada; ordenó la forma de vestir de los
eclesiásticos y pidió a los cardenales que renunciasen a todo lujo, y cuando
actuó como gran penitenciario durante el XVII Año Santo, de 1725, consideró la
posibilidad de volver a establecer las penitencias públicas para ciertos
pecados. Vivió como un monje y el ejemplo de su vida hizo que su madre, su
hermana y dos de sus sobrinas se hiciesen religiosas de la Orden Tercera de
Santo Domingo.
Luchó enérgicamente en contra
del jansenismo, que todavía agitaba las almas en Francia, y canonizó a san Juan
de la Cruz, san Luis Gonzaga (modelo de su juventud), san Juan Nepomuceno, san
Gregorio VII y san Estanislao de Kostka.
246º
Papa.- Clemente XII, autorizó y puso en funcionamiento nuevamente la
lotería pública, que su antecesor había prohibido; esa lotería aportaba a las
arcas de la Iglesia una suma anual de cerca de medio millón de escudos.
Fue el primer Papa que, en 1738,
condenó a los francmasones con la bula In eminenti, y buscó la unión con las
Iglesias ortodoxas separadas, fundando el colegio Corsini en el que se educaba
a estudiantes griegos. Gracias a sus esfuerzos, diez mil cristianos coptos, en
su mayoría egipcios, se reintegraron en el seno de la Iglesia católica, y el
patriarca de Armenia levantó el anatema que había lanzado contra el Concilio de
Calcedonia y san León.
Consiguió la libertad e
independencia para la República de san Marino.
Apuntes
de interés:
La francmasonería adopta el principio de fraternidad entre sus miembros
y se ha significado, externamente, por la profusión de símbolos identificativos
de un contenido sólo reconocible por los iniciados. Se rige por principios
racionalistas- la promesa de paz, justicia y caridad- y se estructura en
pequeños grupos denominados logias, lo que determinó su condición de sociedad
secreta.
247º
Papa.- Benedicto XIV, modificó y fijó las normas que aún rigen para
la beatificación y la canonización, y promulgó leyes sobre las misiones en las
bulas Ex quo singulari y Omnium solicitudinum, denunciando y prohibiendo el
sincretismo del cristianismo con las culturas nativas que permitían e incluso
favorecían los jesuitas en sus misiones en China y América. Esas bulas, que
dificultaron gravemente el trabajo de los misioneros en esos países, fueron muy
contestadas en la época y dieron origen a que muchos conversos retornasen a sus
antiguas prácticas religiosas abandonando el catolicismo.
Propagó la devoción del vía
crucis; celebró, en 1750, el XVIII Año Santo, y reconoció dos nuevas órdenes
religiosas: los pasionistas y los redentoristas.
Renovó las prohibiciones de
Clemente XII contra los masones y, aunque muy pocos gobiernos consideraban que
la supresión de esta sociedad demandara una acción decisiva por su parte,
consiguió que en España, Nápoles y Milán se aprobaran leyes contra ella.
Benedicto XIV, el Papa más culto
e inteligente de su siglo, mantuvo correspondencia con Voltaire, quien llegó a
afirmar que el sumo pontífice aprobaba sus ideas, por lo que Benedicto XIV se
vio obligado a condenar sus obras públicamente.
Apuntes de interés:
La Iglesia maronita es una comunidad cristiana, compuesta por cerca de
millón y medio de creyentes, que acatan la autoridad del Papa y tiene su mayor
fuerza en Líbano, aunque haya grupos maronitas en Chipre, Palestina, Siria y
Estados Unidos. Entre los siglos VII y XII, los maronitas adoptaron las
creencias del monotelismo, un movimiento herético, pero en el siglo XII
acataron nuevamente la autoridad de la Iglesia Católica. Dirige la comunidad el
patriarca de Antioquía, que tiene su sede central en Líbano; su lengua
litúrgica es el sirio, y sus clérigos no tienen obligación de celibato.
248º
Papa.- Clemente XIII, aprobó el culto al Sagrado Corazón de Jesús,
promovido por los jesuitas.
En su pontificado hubo de
enfrentarse al hecho de que Voltaire y los enciclopedistas dominaban la
intelectualidad europea y, aunque no claramente, mostraban ser enemigos del
cristianismo y, sobre todo, de los jesuitas: <<Cuando destruyamos a los
jesuitas, nuestro trabajo será más fácil>>, escribió Voltaire, quien se
esforzó en persuadir a los gobernantes europeos de que los jesuitas era el
primer obstáculo para lograr la paz en sus reinos y el triunfo del iluminismo y
el conjunto de la ilustración, estando en la base de la eliminación de muchos
derechos de la Iglesia en esos reinos.
Tanto José I de Portugal, como
en Francia, en el Parlamento dominado por los jesuitas apoyados en esta ocasión
por galicanismo e iluministas, como en España, Carlos III, como en Nápoles y
Roma, regidos por miembros de la familia de Carlos III, todos ellos expulsaron
a los jesuitas de sus territorios a pesar de la súplica del papa Clemente XIII.
Parma había formado parte durante siglos de los territorios papales y Clemente
XIII condenó el acto, por lo que todos los países gobernado por los Borbones
amenazaron al sumo pontífice con adueñarse de los territorios de la Iglesia. En
Francia se ocupó Aviñón; el reino de Dos Sicilias y España se apoderaron de
Benevento y Ponte Corvo, y, cuando los embajadores de Francia, España y Nápoles
presentaron cartas al Papa exigiéndole que suprimiese la Compañía de Jesús, el
sumo pontífice sufrió un infarto de miocardio que le causó la muerte el 2 de
febrero del 1769.
249º
Papa.- Clemente XIV, fue educado por los jesuitas, era fraile
franciscano, con fama de gran predicador.
El propio cardenal Ganganelli-
Clemente XIV- dijo a sus compañeros antes de lo que resultó ser la última
elección de aquel cónclave: <<…
corresponde al sumo pontífice el derecho de aniquilar, en buena conciencia, a
la Compañía de Jesús, en base a las leyes canónicas, y es deseable que el Papa
haga uso de su poder para satisfacer los deseos de las coronas>>.
Con todo, inició su pontificado
sin tomar medidas contra los jesuitas. El embajador de Francia entregó al Papa
un requerimiento en nombre de los tres monarcas Borbones para que disolviese la
Compañía de Jesús. El Papa firmó el decreto- pero no la bula- de supresión de
la Compañía de Jesús y encarceló de por vida a su general y otros jesuitas.
El rey Federico de Prusia y la zarina
Catalina II de Rusia, tomaron a los jesuitas bajo su protección permitiéndoles
trabajar como educadores en sus países hasta que fueron restaurados
completamente en 1804, aunque Federico de Prusia, ante la amenaza de los
Borbones, publicó el decreto de su expulsión pero permitió que los jesuitas
mantuviesen sus colegios y la Universidad de Breslavia como sacerdotes
seculares y sin admitir más novicios en la Compañía. Por el contrario, la
zarina dio instrucciones a los obispos de Rusia que ignorasen el mandato de
supresión y ordenasen a los jesuitas que prosiguiesen en su trabajo.
Clemente XIV murió el 22 de
septiembre de 1774 y, como el cuerpo sufrió una rápida descomposición, los
enemigos de los jesuitas afirmaron que había muerto envenenado por éstos,
aunque la autopsia probó que sólo se trataba de una calumnia.
250º
Papa.- Pio VI, nunca revocó el decreto de redisolución dictado
contra la Compañía de Jesús por su predecesor, pero mandó que se liberara al
general de los jesuitas, Ricci, que se hallaba prisionero en el castillo de san
Ángelo, en Roma; su orden de liberación llegó después de que Ricci hubiera
muerto en prisión. También, a petición de Federico II, permitió a los jesuitas
conservar sus escuelas en Prusia y por un acuerdo secreto con la zarina
Catalina II la Grande, consintió su continuidad en Rusia.
251º
Papa.- Pio VII, reorganizó la congregación Propaganda Fide, condenó
las sociedades bíblicas y restableció, en 1814, los derechos de la Compañía de
Jesús.
252º
Papa.- León XII, durante su pontificado afloraron activas
fraternidades políticas que, como las de los carbonarios y los güelfos,
planearon la caída de quienes consideraban tiranos, ayudados por la masonería.
Para oponerse a estos
movimientos anticatólicos se constituyó en Roma el Colegio de Propaganda, se
permitió el regreso de los jesuitas y las misiones eran muy activas en todos
los continentes.
Apuntes
de interés:
Los carbonarios fueron los miembros de una sociedad secreta creada en
Nápoles a principios del siglo XIX y que se extendió a Francia, España y
Portugal. A imitación de los masones, se organizaban en logias de estructuras
paralelas- civil y militar-, solían pertenecer a las clases media y alta, y
reclamaban la libertad política y un régimen constitucional.
253º
Papa.- Pio VIII, publicó una bula en la cual establecía que los
matrimonios mixtos, entre católicos y no católicos, sólo serían válidos cuando
se acordara que los hijos serian educados en la fe católica, y una encíclica,
Traditi humiliati, en la que condenó el indiferentismo religioso, el jansenismo
y las sociedades secretas.
Creó el correo vaticano y dio
validez a los decretos emanados del Concilio de Baltimore, de octubre de 1829,
que fue la primera reunión formal de obispos celebrada en Estados Unidos.
254º
Papa.- Gregorio XVI (1831-1846)
255º
Papa.- Beato Pio IX, el 26 de junio de 1846, el cardenal Mastai,
propuesto por los cardenales de espíritu más liberal, recibió tres votos más de
los requeridos, aceptó la elección y tomó el nombre de Pio IX. Su elección
suscitó esperanzas en los ambientes liberales dentro del catolicismo,
especialmente cuando promulgó una amnistía para los prisioneros políticos e
inició algunas reformas en la gobernación del Estado Pontificio; esas
esperanzas se vieron satisfechas los dos primeros años de pontificado, en los
que se ganó la fama de Papa liberal, patriótico y reformador frente a la
actitud rígida de Gregorio XVI, pese a lo cual sus concesiones no parecieron
suficientemente avanzadas a ojos de los revolucionarios; las revueltas que
ellos provocaron forzaron a Pio IX a prometer y después crear un ministerio
laico, ya que el Papa fue acusado de traidor a la patria y retenido en el
Quirinal por la multitud, y su primer ministro fue asesinado.
En medio de estos golpes de
timón, durante el pontificado de Pio IX la Iglesia fue perdiendo todas sus
posesiones temporales al tiempo que Italia nacía como nación independiente.
Consciente de que el liberalismo
se había convertido en el gran peligro filosófico contra el catolicismo, Pio IX
condenó muchas de sus proposiciones y especificó las que caían en el panteísmo,
el naturalismo, el racionalismo, el indiferentismo, el socialismo, el
comunismo, la francmasonería y varias formas de liberalismo religioso.
El 8 de diciembre de 1854, ante
más de doscientos obispos, proclamó el dogma de
la Inmaculada Concepción de la Virgen María; tras promover la devoción
al Sagrado Corazón de Jesús, el 23 de septiembre de 1856 decretó su festividad
en toda la Iglesia Católica, y en 1875 le consagró todo el mundo católico. En
este mismo orden litúrgico hizo importantes regulaciones litúrgicas y reformas
monásticas, y un número sin precedentes de beatificaciones y canonizaciones.
Con fecha 29 de junio de 1869
publicó la Bula Aeterni Patris
convocando el Concilio Vaticano I, en el que se decretó como dogma la
<<infalibilidad pontificia>>.
Su pontificado duró treinta y un años, siete meses y diecisiete días,
solo superado por san Pedro. Su proceso de beatificación fue iniciado en 1907
por san Pio X y concluido por Juan Pablo II en el año 2000.
Apuntes
de interés:
El Concilio Vaticano I fue convocado por Pio IX y se reunió noventa y
tres veces en la basílica de san Pedro de Roma, entre el 8 de diciembre de 1869
y el 1 de septiembre de 1870. A él asistieron ochocientos obispos, la mitad de
ellos representando diócesis europeas y muchos otros como miembros de misiones
europeas en el exterior. Aunque fue un concilio interno de la Iglesia católica,
se invitó a Roma a representantes de las Iglesias ortodoxa y protestantes. Todos
los debates fueron presididos y dirigidos por cardenales nombrados por el Papa
y entre los temas discutidos, aunque no se tomaron resoluciones sobre ellos, se
encontraban la adopción de un catecismo universal y nuevas normas de disciplina
sacerdotal.
En el Concilio Vaticano I se promulgaron dos importantes
constituciones: Dei Filius (24 de abril de 1870), que exponía la doctrina
católica romana sobre fe y razón, y Pastor Aeternus (18 de julio de 1870),
donde se afirmaba como principio esencial de la doctrina católica romana que el
Papa tiene primicia jurisdiccional sobre toda la Iglesia y que, en condiciones
particulares, Dios le otorga la infalibilidad en materia de fe y moral.
La encíclica Rerum Novarum, en la que el
papa León XIII abordaba la cuestión obrera, proponía una solución
cristiana tan alejada del liberalismo capitalista como del socialismo
revolucionario, y fue el origen de la ideología política denominada democracia
cristiana. En ella, reafirmando el derecho natural a la propiedad, el Papa
acentuaba que esa propiedad no podía olvidar su función social y hacía responsable al Estado de la tutela tanto del
bien público como del privado, aunque le asignaba una función complementaria de
la iniciativa privada. La encíclica, que condenaba el materialismo y la lucha de clases,
señalaba, sin embargo, que los trabajadores tienen derecho a un salario justo y
a constituirse en asociaciones libres y propias.
256º
Papa.- León XIII (1878-1903)
viernes, 2 de mayo de 2014
BREVE HISTORIA DE LOS PAPAS MÁS RELEVANTES Hasta el año 1667. Papa, Alejandro VII nº 237
211º
Papa.- Pablo II fue el Papa que introdujo las fiestas del carnaval,
decretó la celebración de un Jubileo cada veinticinco años, construyó el
palacio de san Marcos, revisó los estatutos municipales de Roma, organizó la
ayuda para los pobres, garantizó las pensiones de algunos cardenales, a quienes
concedió el privilegio de llevar el birrete rojo, protegió el desarrollo de las
universidades, animó el desarrollo de la imprenta y coleccionó libros de arte antiguo.
212º
Papa.- Sixto IV en el año 1478 aprobó la puesta en marcha del
tribunal de la Inquisición en Sevilla (España), pese a que el rey Fernando de
Aragón le amenazó con abandonarle en Sicilia si lo hacía.
Mandó construir la Capilla
Sixtina, decorada por Miguel Ángel en la que también participaron artistas
como: Sandro Botticelli- las pruebas de Moisés, el castigo de los rebeldes y la
tentación de Cristo-, Domenico
Ghirlandaio- Vocación de san Pedro y san Andrés-, Perugino- Cristo entregando
las llaves a san Pedro y otros-, Cosimo Rosell, Piero di Cosimo, Pinturicchio
etc.
213º
Papa.- Inocencio VIII, como compensación, la caída del reino de
Granada ante los monarcas españoles Isabel y Fernando llenó de satisfacción al
Papa, quien otorgó a los reyes de España el título de <<Católica
majestad>>.
Promovió la Inquisición
española, designando a Tomás de Torquemada como gran inquisidor; este forzó a
los Reyes Católicos a expulsar de España a los judíos poniendo ante ellos el
ejemplo de Judas y su venta de Cristo. En la primera caza de brujas del
milenio, dos frailes dominicos publicaron Malleus Maleficarum, obra que nunca
fue reconocida oficialmente por la Iglesia católica pero sí muy utilizada por
católicos y protestantes para el castigo y la extirpación de la brujería.
214º
Papa.- Alejandro VI, Rodrigo Borgia nació en Játiva
(Valencia-España) y era miembro de la poderosa familia que se trasladó a Roma
cuando su tío Alonso Borgia fue elegido Papa y tomó el nombre de Calixto III-.
Tras la elección de Calixto III, ascendió a obispo, cardenal y vicecanciller de
la Iglesia. En este último puesto amasó tan enorme fortuna que se calculó la
mayor de su tiempo y, como muchos otros prelados de la época, vivía tan
dominado por las pasiones del poder y la lujuria que, en 1458, hubo de
reprenderle pública y severamente Pio II. La más importante de sus numerosas
amantes fue Vannozza Cattanei, con quien tuvo cuatro hijos: Juan, César,
Lucrecia y Jofré que tuvieron un papel protagonista en su pontificado.
Mandó decorar la bóveda de Santa
María la Mayor con el primer oro traído de América por Colón.
215º
Papa.- Pío III (1503)
216º
Papa.- Julio II, convocó el V Concilio de Letrán en 1512- que
concluyó durante el pontificado de León
X- para erradicar los abusos de la Iglesia, especialmente los de la curia
romana, y para frustrar los designios cismáticos de los cardenales que habían
convocado, sin éxito, un concilio en Pisa y luego en Milán.
Prohibió la impresión de libros
que no recibieran previa autorización eclesiástica y aprobó el concordato entre
León X y el rey de Francia, Francisco I, quien abolió los privilegios de la
Iglesia francesa.
217º
Papa.- León X a los ocho años ya había recibido las órdenes menores
y a los trece fue nombrado cardenal. A los 38 años fue elegido Papa. En el
cónclave se aplicaron las duras medidas instituidas por Julio II contra la
simonía y el cardenal De Médici fue elegido sin compra de voto, y al pareces
dijo:
<< Disfrutemos del papado, puesto que Dios nos los ha
otorgado>>. Política y eclesiásticamente fue un Papa desastroso.
Pese a ello, dedicó mucho dinero
a obras de caridad: liberó soldados prisioneros, becó a estudiantes pobres y
atendió a los peregrinos, exiliados, lisiados, ciegos y enfermos, a los que
entregaba más de seis mil ducados anuales.
Decretó como obligatoria la
enseñanza religiosa de los niños, y se condenaron duramente la simonía y la
blasfemia. Lamentablemente, la reforma sólo quedó en el papel y fue el propio
León X quien menos escrúpulos tuvo para falsear e incluso romper los decretos
del concilio. Preocupado en la tarea de embellecer Roma y en su propio placer
artístico, León X apenas tomó medidas para atajar la revuelta iniciada por
Martín Lutero contra la venta de indulgencias y los impuestos eclesiásticos. Se
limitó a excomulgar a Martín Lutero.
Apuntes
de interés:
Martín Lutero
(1483-1546) fue un teólogo y reformador religioso alemán que inició la reforma
protestante, aunque la influencia de sus teorías y doctrinas se extendió no
sólo a la religión, sino también a la política, la economía, la educación, la
filosofía, el lenguaje, la música y otros aspectos de la vida humana.
El 31 de octubre de
1517, en la Iglesia de todos los Santos, de Wittenberg, Lutero se convirtió en
una discutida figura pública al exponer en el pórtico sus noventa y cinco tesis
contra la venta de indulgencias para la construcción de la basílica de san
Pedro en Roma.
218º
Papa.- Adriano VI. Un escrito suyo ha llamado poderosamente la
atención de los estudiosos al afirmar
que <<…el Papa podía equivocarse en materia de fe>>. Para los
católicos, el Papa es infalible cuando habla
ex cátedra, pero algunos teólogos
argumentan que el concepto <<ex cátedra>> fue creado en el siglo
XIX.
Apuntes
de interés:
Cuando Enrique VIII
se divorció de Catalina y se casó con Ana Bolena, fue excomulgado por Clemente
VII, pero la Iglesia anglicana
reconoció al monarca inglés como su jefe supremo, separándose en 1532 de la
obediencia al papado. Ana Bolena se casó ya embarazada de la futura reina
Isabel I.
219º Papa.- Clemente VII (1523-1534)
220º
Papa.- Pablo III procuró la reforma de la curia con tanto interés
que allanó el camino a los posteriores cánones disciplinarios del Concilio de
Trento, nombrando comisiones para denunciar todo tipo de abusos y reformando
la cámara apostólica, el Tribunal de la
Rota, la penitenciaría y la chancillería. Algunas de sus iniciativas más
importantes fue la de incorporal al Colegio Cardenalicio reformadores como
Gasparo Contarini y Reginaldo Pole, o la de impulsar nuevas órdenes religiosas,
como los teatinos, los capuchinos, las ursulinas y, sobre todo, los jesuitas-
un grupo dirigido por san Ignacio de Loyola, formado por hombres muy instruidos
que se dedicaron a renovar la piedad por medio de la predicación, la
instrucción catecúmena y el uso de los ejercicios espirituales.
Fallados sus primeros intentos
de celebrar un concilio ecuménico, Pablo III convocó otro a celebrar en Trento
en 1545, para que en él se tratasen las cuestiones doctrinales y disciplinarias
suscitadas por los protestantes.
Los protestantes se negaban a
participar en un concilio presidido por el Papa, a quien negaban autoridad
sobre ellos, por lo que Carlos V se propuso obligarles por la fuerza, y Pablo
III prometió ayudarle con 300.000 ducados y 20.000 soldados, pero exigiendo al
emperador que no realizase ningún tratado perjudicial para la fe o los derechos
de la Santa Sede. Por su parte, Carlos V, previendo que le sería más difícil
luchar contra los predicadores de la herejía
que contra los príncipes protestantes, pidió al pontífice que no
decretase nuevos dogmas de fe por el momento y confiase en las labores del
concilio. Tras largas discusiones entre ellos, se inició en Trento, en 1545, el
XIX Congreso Ecuménico. Cuando el concilio estaba a punto de finalizar, hubo de
aplazarse porque una plaga invadió Trento, por lo que se reanudaron las
sesiones en Bolonia, aunque quince prelados
fieles del emperador se negaron a abandonar Trento y el propio Carlos V
solicitó el regreso del concilio a territorio alemán. El concilio prosiguió en
Bolonia hasta que el Papa, temiendo un nuevo cisma, lo aplazó indefinidamente.
221º
Papa.- Julio III, antes de su pontificado, Pablo III le encargó los
preparatorios del Concilio de Trento, del que fue presidente, representando los
intereses del Papa frente a los del emperador Carlos V, especialmente cuando
transfirió el concilio a Bolonia.
Ordenó el regreso a Trento del
concilio que se estaba celebrando en Bolonia y mandó que se reanudaran las
sesiones de acuerdo con el deseo del emperador; tuvo que suspenderlo nuevamente
porque los obispos franceses no quisieron tomar parte en él y porque Carlos V
había marchado de Trento para escapar de sus enemigos.
Dedicó algunos esfuerzos a la
reforma de la Iglesia, creando comités de cardenales que estudiasen su reforma
y apoyando incondicionalmente a la Compañía de Jesús, cuya fundación ratificó
en 1552.
Apuntes
de interés:
María I Tudor fue
reina de Inglaterra entre 1553 y 1558. Hija de Enrique VIII y Catalina de
Aragón, heredó el trono a la muerte de su hermanastro Eduardo VI, en julio de
1553; apenas llegado a él suprimió las reformas religiosas hechas por su padre,
restableciendo la misa y el acatamiento a la autoridad del Papa, cosa para la
que no tuvo ningún tipo de oposición, aunque no ocurrió así cuando quiso
devolver a la Iglesia los terrenos que la había confiscado Enrique VIII, a lo
que se negó el Parlamento, pese a lo cual María restituyó a la Iglesia las
propiedades que aún poseía la corona. Contrajo matrimonio, en 1554, con Felipe
II, rey de España y muy poco apreciado en Inglaterra. Recibió el nombre de
María la Sanguinaria por el gran número de persecuciones religiosas que
propició durante su reinado, en el que casi trescientas personas fueron
condenadas a muerte acusadas de herejía. Murió en Londres el 17 de noviembre de
1558.
222º
Papa.- Marcelo II, antes de su pontificado, en el Concilio de Trento
fue uno de los tres presidentes- junto al cardenal Giovanni María del Monte, el
futuro Julio III, y Reginaldo Pole- que defendieron los intereses del Papa
frente a Carlos V en la primera parte de ese concilio (1545-1547)
Estaba ansioso por emprender las
reformas que precisaba la Iglesia para hacer frente a los cismas protestante y
anglicano, pero falleció a los veintidós días de pontificado.
223º
Papa.- Pablo IV siguiendo las directrices de Pablo III, reorganizó
la Inquisición en Italia, convirtiéndola, durante toda una generación, en el
terror de los no creyentes.
Su elección como Papa le
sorprendió tanto que dijo: <<…nunca
he hecho un favor a nadie>>.
Avanzando en la contrarreforma,
emprendió la recopilación y publicación (1559) del primer Índice de libros
prohibidos, y publicó una norma que creaba el gueto romano y obligaba a los
judíos a vivir dentro de él. Más tarde, esos guetos comenzarían a existir en
otras ciudades, tanto dentro como fuera de Italia.
Apuntes
de interés:
El Índice de Libros
prohibidos es un catálogo publicado por la Iglesia católica en el que se recoge
una relación de los libros considerados peligrosos para la fe y la moral. La
última edición se hizo en 1948 y en 1966 la Iglesia anunció que no se publicarían nuevas
ediciones y que el catálogo existente ya no era vinculante. Hasta ese momento
los católicos tenían prohibido, bajo pena de excomunión, poseer, leer, vender o
difundir cualquier libro incluido en el Índice sin dispensa eclesiástica.
San Carlos Borromeo (1538-1584) fue consagrado
cardenal y nombrado obispo de Milán por su tío Pio IV, con quien, siendo
secretario de Estado del Vaticano, emprendió la reforma del clero, mejoró la
disciplina eclesiástica, garantizó la enseñanza religiosa de los niños,
demostró su habilidad como administrador y diplomático, y para formar
sacerdotes y legos debidamente instruidos fundó seminarios, colegios y otros
centros escolares. Sus enérgicas medidas de evacuación en Milán, durante la
plaga de 1576-1578, salvaron muchas vidas y aún le sobraron tiempo y energías
para fundar la Orden de los Oblatos de san Ambrosio. Por su insistencia se
reinició el Concilio de Trento y éste tuvo final satisfactorio para la Santa
Sede. Fue canonizado en 1610 por Pablo V.
224º
Papa.- Pio IV dedicó su atención a reabrir y concluir el Concilio de
Trento, aunque ello no le impidió fortificar, embellecer y mejorar las
condiciones de vida en Roma y en los Estados Pontificios- para ello hubo de
decretar una subida de impuestos, que fue muy impopular-; fundó la imprenta
pontificia, dedicada a editar libros en todos los idiomas, y colaboró con cien
mil escudos en la guerra de los húngaros contra los turcos.
Aunque nombró cardenal a un
sobrino suyo, acaso pueda liberársele del pecado de nepotismo común a los papas
del periodo, ya que ese sobrino no fue otro que san Carlos Borromeo.
225º
Papa.- San Pio V provenía de una familia noble pero empobrecida, por
lo que se hizo dominico muy joven para poder recibir una buena educación.
Inició su pontificado dedicando
sus esfuerzos a ayudar a los pobres y no a sus familiares, como habían hecho
sus predecesores; en esa línea, durante todo su gobierno visitó hospitales,
consoló a los enfermos (preparándolos para la muerte), lavó los pies a los
pobres y abrazó a los leprosos. La historia habla de un noble inglés que se
convirtió al catolicismo cuando vio al Papa besar los ulcerados pies de un
mendigo.
Ordenó la observancia de la
disciplina dispuesta por el Concilio de Trento; reformó a los cistercienses;
apoyó las misiones en el Nuevo Mundo; incrementó la eficacia de la Inquisición
en las luchas contra las herejías y el protestantismo; proclamó los principios
tradicionales de la Iglesia católica y la supremacía de la Santa Sede sobre el
poder civil; publicó el primer catecismo oficial de la Iglesia, conforme al
Concilio de Trento; ordenó reeditar los escritos de Santo Tomás de Aquino;
forjó la forma actual del Ave María; publicó, reformado, el Breviario romano;
encargó al jesuita portugués Manuel de Sâ la revisión y corrección de la
Vulgata; sacó a la luz un nuevo misal romano, y expendió bulas por las que
convertía en universidad a la de Santiago de Compostela, reorganizaba la
Universidad Nacional Mayor de san Marcos de Lima y se aprobaba de forma oficial
la Orden de los Hospitalarios de san Juan de Dios.
Preocupado por fortalecer y
difundir la fe católica, trató de unir a la cristiandad contra los turcos
ordenando un solemne jubileo para exhortar la oración y las limosnas que
permitieran una victoria contra los otomanos; recolectando un diezmo de todos
los conventos; logrando que Maximiliano II, Felipe II y Carlos I formaran la
Santa Liga para defender la cristiandad, y apoyando a los caballeros de Malta
para sus fortificaciones. Fruto de sus esfuerzos y oraciones, en 1570, cuando
Solimán atacó Chipre, la Santa Liga, dirigida por Juan de Austria, derrotó a
los turcos en la batalla de Lepanto. Como recuerdo del triunfo y en
agradecimiento a la Virgen, instituyó el primer domingo de octubre la
festividad del Rosario.
San Pio V publicó dos bulas que
han sido muy discutidas por la historia (una de ellas por muchos de los
españoles); la primera, por la que prohibía las corridas de toros; la segunda, que
encomendaba a Daniele da Volterra que cubriera
los cuerpos desnudos que años antes pintara Miguel Ángel en la Capilla
Sixtina.
226º
Papa.- Gregorio XIII. Pablo III le nombró juez del Capitolio,
abreviador papal y refrendador de firmas. Pablo IV le nombró obispo de Viesti y
le envió al Concilio de Trento, y allí permaneció informando al Papa, hasta su
conclusión. Cuando regresó a Roma, fue nombrado cardenal presbítero de san
Sixto y enviado como legado a España para investigar el caso de Bartolomé de Carranza.
En el primer consistorio, ordenó
que se leyera públicamente la Constitución de Pio V, que prohibía la alineación
de las propiedades de la Iglesia, y prometió que él mismo se encargaría de
hacer cumplir los decretos del Concilio de Trento. Después, creó una comisión
de cardenales para que terminase con los abusos eclesiásticos, advirtiendo que
los cardenales no estaban exentos del cumplimiento de los decretos de Trento;
amplió el Índice de libros prohibidos, y dedicó un día de la semana a sostener
audiencias públicas a las que cualquiera podía asistir.
Unos jesuitas fueron instruidos
para viajar al lejano Oriente. Fruto de ello, recibió en Roma a cuatro
embajadores japoneses enviados por los conversos de Japón para agradecerle el
envío de misioneros jesuitas.
A él se debe la reforma del
calendario juliano, haciendo que se pasase del 4 de octubre del 1582 al 15 de
octubre de ese mismo año e instituyendo el que hoy se llama calendario
Gregoriano, que introdujo en la mayoría de los países católicos. Además, creó
un martirologio que remplazaba a los anteriores y aprobó la Congregación del
Oratorio, fundada por san Felipe Neri, y la de Carmelitas Descalzos. Murió el
10 de abril del 1585.
Apuntes
de interés:
Bartolomé Carranza
(1503-1576) fue un teólogo dominico español que llegó a ser censor de la
Inquisición en España y legado de
Carlos V en el Concilio de Trento, en 1543. Allí, defendió la necesidad de
reformar la disciplina de la Iglesia católica, prohibir la acumulación de
beneficios eclesiásticos y obligar a los obispos a residir en sus diócesis.
Cuando, ya en España, publicó Comentarios sobre el catecismo cristiano, fue
acusado de herejía con la autorización de Felipe II. Pio V ordenó trasladar el
proceso a Roma y allí fue declarado inocente, aunque condenado a adjurar de
parte de su obra y suspendido de sus funciones.
La rivalidad política entre los católicos y los
protestantes franceses, los hugonotes, provocó la matanza de la noche de san
Bartolomé en 1572. El rey Carlos IX de Francia y su madre, Catalina de Médici,
temiendo que los hugonotes alcanzaran el poder, ordenaron el asesinato de miles
de ellos. La matanza se inició en Paris el 24 de mayo y se extendió a las
restantes provincias del país. Aunque no puede darse el número exacto de
muertos, la cifra quizá se acerque a los cien mil, aunque algunos historiadores
lo hacen bajar hasta unos dos mil.
Los hugonotes, protestantes calvinistas de Francia,
incluían entre sus socios a muchos miembros de la nobleza- las clases media e
intelectual franceses- e incluso de la protección real.
El año juliano tenía 11 minutos y 14 segundos más que
el año solar, por lo que la diferencia se fue
acumulando hasta que, en 1582, el equinoccio de primavera se anticipó en
diez días. Para que el equinoccio de primavera se produjera hacia el 21 de
marzo, como había ocurrido en el año 325 durante el I Concilio de Nicea,
Gregorio XIII promulgó un decreto eliminando diez días del calendario y, para
prevenir nuevos desplazamientos, instituyó un calendario, llamado Gregoriano,
que estipulaba que los años centenarios divisibles por cuatrocientos debían ser
años bisiestos y que todos los demás años centenarios debían ser años normales.
227º
Papa.- Sixto V inició la revisión de la Vulgata, con la llamada
<<edición Sixtina>>.
228º Papa.-
Urbano VII. Siendo arzobispo de Rossano asistió al Concilio de Trento entre
1562 y 1563, y allí ejerció como presidente de varias congregaciones. Fue
transferido a Colonia, donde representó a Gregorio XIII en la conferencia de
paz entre Felipe II y las Provincias Unidas.
Tras la muerte de Sixto V, fue
elegido Papa el 15 de septiembre del 1590. Una vez entronizado, ordenó que se
hiciese una lista de todos los pobres de Roma para poder aliviar sus
necesidades, dio generosas limosnas a aquellos cardenales cuyos ingresos les
resultasen insuficientes para vivir con la dignidad propia de su cargo, pagó
las deudas que los romanos tenían contraídas en los Montes de Piedad del Estado
eclesiástico y ordenó a los panaderos de Roma que hicieran hogazas de pan más
largas y las vendieran más baratas, indemnizándoles de su pérdida de su propio
bolsillo. Para moderar el lujo de los ricos, prohibió a sus camarlengos a que
usaran prendas de seda, y, para dar trabajo a los pobres, mandó completar las
obras públicas iniciadas por su predecesor.
A más de ello, en el brevísimo
tiempo de papado, nombró un Comité de cardenales para la reconstrucción del
Datario Apostólico, luchó contra el nepotismo, prohibiendo que sus familiares
ocupasen ningún puesto en la curia y prohibiéndoles que usaran el título de
<<excelencia>>, como era costumbre dar a los parientes cercanos del
Papa.
A los pocos días de su elección,
cayó gravemente enfermo y murió, antes de su coronación, el 27 de septiembre del 1590, doce días
después de haber sido elegido. Fue enterrado en la basílica Vaticana.
229º
Papa.- Gregorio XIV –a pesar de su corto
pontificado (diez meses)-, ordenado sacerdote, fue obispo de Cremona, participó
en el Concilio de Trento y fue nombrado cardenal presbítero por Gregorio XIII.
Cuando era presbítero fue compañero de san Carlos Borromeo y ya cardenal,
íntimo amigo de san Felipe Neri.
Reconoció
como congregación religiosa a los Padres de la Buena Muerte, fundados por san
Camilo de Lelis; prohibió, bajo pena de excomunión, las apuestas en torno a la
elección papal, la duración de su pontificado o la creación de nuevos
cardenales; ordenó que se reparara el daño que contra los indios de Filipinas
habían hecho los conquistadores, y mandó, bajo pena de excomunión, que se
liberara a todos los esclavos indios de aquellas islas.
230º
Papa.- Inocencio IX. Nombrado obispo de Nicastro, en Calabria,
estuvo presente en el Concilio de Trento y, enviado como nuncio papal a Venecia
por Pio V, concluyó la alianza de Venecia y España contra los turcos, que
significó la victoria de Lepanto.
A la muerte de Gregorio XIV, los
cardenales españoles le propusieron y lograron que fuese elegido su sucesor.
Fue coronado el 3 de noviembre de 1591.
Apuntes
de interés:
San Felipe Neri
(1515-1595), fundador de la Congregación del Oratorio, dedicó lo mejor de su
vida a la caridad, llegando a vender sus libros para darles el dinero a los
pobres. En sus oficios, usaba de himnos
y oraciones en lengua vernácula, por lo que se hicieron tan populares que tuvo
que hacer construir un recinto especial en la Iglesia para acomodar a los cada
vez más numerosos asistentes. Fue canonizado por Gregorio XV en 1562.
231ºPapa.-
Clemente VIII, en su juventud, trabajó junto a su padre en temas jurídicos al
tiempo que encomendaba éste su dirección espiritual a san Felipe Neri, y tras
seguir una carrera en la que fue abogado consistorial y auditor de la Rota y de
la Dataría fue nombrado cardenal presbítero de san Pancracio en 1585.
Una vez entronizado tuvo que
intervenir en una controversia suscitada en 1588 por el jesuita español Luis
Molina, al publicar sobre la concordancia del libre albedrío con los dones de
la gracia, sobre los efectos de la gracia divina. La controversia teológica
tomó tales proporciones que el Papa, para apaciguar la polémica, instituyó en
1597 la Congregación De Auxiliis y prohibió la publicación de cualquier libro
sin la autorización del Santo Oficio.
Clemente VIII celebró el XXII
Jubileo, en 1600, que atrajo a tres millones de peregrinos a Roma.
Durante su pontificado instituyó
la devoción de la Cuarenta Horas; fundó en Roma el colegio Clementino para la
educación de los hijos de los ricos y muchos colegios para los menos pudientes;
fundó el colegio Scozzese para la preparación de misioneros para Escocia;
defendió la inviolabilidad de los Estados Pontificios, y realizó ediciones de
la Vulgata, el breviario- el misal diario- y otros textos importantes de la
Iglesia.
232º
Papa.- León XI (1605)
233º
Papa.- Pablo V en su primera actuación como Papa ordenó que los
prelados y cardenales que residían temporalmente en Roma regresaran a sus
respectivas sedes, ya que el Concilio de Trento había decretado que cometía un
pecado grave el obispo que estuviese ausente de su sede, ni siquiera para
resolver asuntos de la Santa Sede.
Desafortunadamente para el
papado y para Pablo V, todo el clero secular y regular permaneció con el
gobierno y continuó administrando sacramentos y celebrando la Santa Misa, con
la excepción de los jesuitas, los teatinos y los capuchinos, que fueron
expulsados inmediatamente de la ciudad. Tras un año de cisma, sólo la
intervención de España y Francia lograron la paz. La república no derogó las
leyes en disputa, pero prometió actuar con la piedad acostumbrada; el Papa se
declaró satisfecho y retiró las censuras, y se permitió el regreso de
capuchinos y teatinos, aunque no el de los jesuitas.
Intervino en la política
austríaca tratando de reconciliar a los católicos en disputa, y a apoyar moral y materialmente a la Unión
Católica; en Rusia, manteniendo relaciones con Miguel Romanov, y apeló para que
cesasen las persecuciones contra los cristianos en Japón y China.
En el ejercicio pastoral, Pablo
V se ocupó de los campesinos pobres, de la instrucción religiosa del pueblo,
del clero y de la estricta observancia
de los decretos de Trento; canonizó a san Carlos Borromeo; beatificó a santa
Teresa, a san Ignacio de Loyola, a san Felipe Neri, a san Francisco Javier y a
santa Francisca Romana, y bajo su pontificado fue terminada la basílica de san
Pedro.
234º
Papa.- Gregorio XV apenas entronizado,
cambió las normas vigentes para las elecciones papales, ordenando que se votase
en escrutinio secreto, que cada cardenal votara sólo por un candidato y que no
se votaran a sí mismos, unas normas que, en lo esencial, siguen vigentes en la
actualidad. Con la bula Aeterni Patris Filius, de 1621, estableció las tres
modalidades para elegir un nuevo Papa: la elección por inspiración, por
adoración y por aclamación, principios que siguen válidos aún hoy y que fueron
parcialmente modificados a principios del siglo XX. La bula Decet Romanum
Pontificem, de 1622, precisaba de manera más concreta los detalles del
ceremonial que debía acompañar a la elección. Pese a esas bulas, el derecho de
veto, que permitía a los soberanos europeos intervenir en las elecciones para
prohibir ascender al trono de Pedro a los cardenales que ellos considerasen sus
enemigos, continuó siendo usado hasta 1903, cuando Austria se opuso a la
elección del cardenal Rampolla.
Admirador
de los jesuitas, canonizó a san Ignacio de Loyola, su fundador, y a san
Francisco Javier, su misionero más importante, como también lo hizo con san
Felipe Neri, fundador del Oratorio, y a Santa Teresa de Jesús- que fue
canonizada en 1622 y en 1970 se convirtió, junto a Santa Catalina de Siena, en
la primera mujer Doctora de la Iglesia-, reformadora de los carmelitas en
España.
Capuchinos,
jesuitas y franciscanos convirtieron a muchos de los hugonotes franceses al
catolicismo.
235º
Papa.- Urbano VIII, el mismo día de su
elección emitió las bulas de canonización de san Felipe Neri. San Ignacio de
Loyola y san Francisco Javier que Gregorio XV había dejado preparados.
Redujo
los días de precepto a treinta y cuatro, además de los domingos, e introdujo
nuevos oficios y designó un comité para la reforma del breviario.
Prohibió
la esclavitud de los indígenas de Paraguay, Brasil y todos los indios
Occidentales.
Fue el
último pontífice en practicar el nepotismo- meter a familiares en cargos
importantes por su posición de Papa- a gran escala.
236º
Papa.- Inocencio X. Siendo cardenal presbítero de san Eusebio, fue
miembro de las congregaciones del Concilio de Trento, la Inquisición y la
Jurisdicción e Inmunidad.
En la Península Ibérica,
Portugal se había separado de España y había nombrado rey a Juan IV de Braganza.
Inocencio X, fiel a España, se negó a reconocer a Juan IV y le negó el derecho
a aprobar los obispos nombrados para Portugal, por lo que al concluir el
pontificado de Inocencio X había un solo obispo en Portugal.
Condenó el Jansenismo, que
estaba teniendo un gran impulso en Francia.
237º
Papa.- Alejandro VII (1655-1667)
jueves, 1 de mayo de 2014
BREVE HISTORIA DE LOS PAPAS MÁS RELEVANTES Hasta el año 1464. Pío II nº 210
176º
Papa.- Inocencio III, era sobrino de Clemente III, y pertenecía a la
familia de los Conti, que daría nueve papas a la Iglesia.
Convocó el IV Concilio de
Letrán, el más importante del Medievo, y apoyó la fundación de dos grandes
órdenes mendicantes- la de los dominicos y la de los franciscanos- como defensa
contra los vicios que se estaban adueñando del pueblo, del clero y de la
jerarquía eclesiástica.
Apuntes
de interés:
En el IV Concilio
de Letrán (1215) participaron dos patriarcas orientales, representantes de casi
todas las monarquías europeas y más de mil doscientos obispos y abades. Se
condenaron las doctrinas heréticas de los albigenses y los cátaros; se definió
por primera vez el dogma Teológico de la Transubstanciación; se obligaba a los
fieles a confesar y comulgar al menos una vez al año, y se preparó una nueva
cruzada a Tierra Santa.
La Iglesia griega
se unió a la latina. Esta unificación, sin embargo, sólo duró dos generaciones.
Las órdenes
mendicantes, del latín mendigaré, <<pedir limosna>>, hacer voto de
pobreza, por el que renuncian a todo tipo de propiedades o bienes, ya sean
personales o comunales, viviendo sólo de la caridad.
Las más importantes
fueron aprobadas en el siglo XIII, después de superar la oposición que
sufrieron por parte del clero secular. Entre estas órdenes mendicantes cabe
señalar la de los frailes menores o franciscanos, la de los frailes
predicadores o dominicos, la de los carmelitas y la de los agustinos.
Hubo una quinta
orden, la de los servitas, que fue fundada en 1233 y reconocida en 1424.
177º
Papa.- Honorio III, gran protector de las dos grandes órdenes
mendicantes, aprobó la Regla de Santo Domingo en su bula Religiosam Vitam, de
22 de diciembre de 1216; la de San Francisco, en su bula Solet annuere, de 23
de noviembre de 1223, y la orden Carmelita, en su bula Ut vivendi normam de 7
de enero de 1226.
178º
Papa.- Gregorio IX, estableció la llamada<< Inquisición
monástica>> en sus bulas de los días 13, 20 y 22 de abril de 1233,
nombrando a los monjes dominicos inquisidores en todas las diócesis de Francia,
al tiempo que decretaba que los herejes y sus cómplices fuesen entregados al
brazo secular para su castigo, que solía ser la muerte en la hoguera para los
obstinados y la cárcel de por vida para quienes se arrepentían.
Definió las enseñanzas de
Aristóteles y otorgó muchos privilegios
a la Universidad de Paris, en la que había estudiado, pero la hizo
observar muy de cerca por los inquisidores dominicos porque desconfiaba de su
tendencia a subordinar la teología a la filosofía.
Apuntes
de interés:
Los orígenes de la
Inquisición se encuentran en la cruzada que el papa Inocencio III ordenó contra
los albigenses en el sur de Francia. Sin embargo, fue Gregorio IX su formal
constituidor. Con ellos, el Papa redujo la responsabilidad de los obispos en materia de ortodoxia, sometió a
los inquisidores bajo la jurisdicción del pontificado y estableció severos
castigos contra los herejes. Al principio, el cargo de inquisidor se encomendó
exclusivamente a los dominicos, pero posteriormente también a los franciscanos.
Al poner bajo la dirección pontificia la persecución de los herejes,
Gregorio IX actuaba
en parte movido por el miedo a que Federico II, emperador del Sacro Imperio
Romano Germánico, tomara la iniciativa y la utilizara con objetivos políticos.
Restringida en principio a Alemania y
Aragón, la nueva
institución entró en seguida en vigor en el conjunto de la Iglesia, aunque no
funcionara por entero o lo hiciera de forma muy limitada en muchas regiones de
Europa. Dos inquisidores con la misma autoridad
-nombrados directamente por el Papa- eran los responsables de cada
tribunal, con la ayuda de asistentes, notarios, policía y asesores. Los
inquisidores fueron figuras que disponían de importantes potestades, porque
podían excomulgar incluso a príncipes.
179º
Papa.- Celestino IV. Al parecer, éste fue el primer cónclave en el
que los cardenales electores permanecieron recluidos hasta el final de la
elección. Trece días tan solo duró su pontificado.
Su formación teológica y su
caridad para con los pobres hubieran permitido a Celestino IV ser un buen Papa.
180º
Papa.- Inocencio IV, convocó el primer Concilio Ecuménico de Lyon
(1245) para disponer al emperador Federico II, que había invadido territorios
eclesiásticos y quien en numerosas ocasiones se había negado a ir a las
cruzadas. Con él trataba, además, de unir las Iglesias griega y latina. En ese
concilio se concretaron declaraciones rituales y doctrinales para los griegos
en lo concerniente a los Sacramentos, la legitimidad de las segundas nupcias,
la existencia del purgatorio, etc.; pero cuando los obispos griegos regresaron
a sus comunidades, las autoridades, monjes, clero y pueblo les tomaron por
traidores y vendidos, pese a lo cual algunos grupos aislados quedaron unidos a
Roma. Se les llama, pues aún hoy mantienen lazos de jerarquía y de fidelidad a
la Iglesia Católica, <<uniatas>>.
181º
Papa.- Alejandro IV, sobrino de Gregorio IX, implantó la Inquisición
en Francia.
182º
Papa.- Urbano IV, nunca pisó Roma siendo Papa. En 1264 instituyó la
fiesta del Corpus Christi, como reacción a la herejía de Berengario de Tours
sobre la Transustanciación eucarística.
Apuntes
de interés:
Roger Bacon fue una figura fundamental para el saber
de su época y, a finales de la década de 1260, por petición del papa Clemente
IV escribió Opus Maius (gran obra, en latín). En esta obra habla de la
necesidad de reformar las ciencias por medio del estudio de las lenguas y de la
naturaleza, con la ayuda de diferentes métodos. Las ideas revolucionarias de
Bacon sobre el estudio de las ciencias hicieron que fuera condenado por los
franciscanos. Tras diez años de cárcel, regresó a Oxford. Escribió el
Compendium studi theologiae poco antes de su muerte. A pesar de su elevado
conocimiento aceptaba algunas de las creencias de su época, como la existencia
de la piedra filosofal y la eficacia de la astrología. Sus escritos aportaron
una nueva visión sobre la óptica, en concreto de fenómenos como la refracción,
el tamaño aparente de los objetos y el aparente aumento de tamaño experimentado
por el Sol y la Luna en el horizonte. También descubrió que con azufre, salitre
y carbón vegetal se podía producir una sustancia, a la que hoy llamamos
pólvora. Hoy se sabe que la pólvora había sido utilizada ya por chinos y
árabes. Bacon pensaba que las matemáticas y la experimentación eran los únicos medios de llegar al conocimiento de la
naturaleza.
Santo Tomás de Aquino buscó reconciliar la filosofía
aristotélica con la teología agustiniana. Utilizó tanto la razón como la fe en
el estudio de la metafísica, filosofía moral y religión. Aunque aceptaba la
existencia de Dios como una cuestión de fe, propuso cinco pruebas de la
existencia de Dios para apoyar tal convicción. Organizó el conocimiento de su
tiempo y lo puso al servicio de su fe. En su esfuerzo por reconciliar la fe con
el intelecto, creó una síntesis filosófica de las obras y enseñanzas de
Aristóteles y otros sabios clásicos: San Agustín y otros Padres de la Iglesia;
de Averroes, Avicena y otros eruditos islámicos; de pensadores judíos como
Maimónides y Salomón ben Yehuda ibn Gabirol, y de sus predecesores en la
tradición escolástica. Consiguió integrar en un sistema ordenado el pensamiento
de estos autores con las enseñanzas de la Biblia y la doctrina católica. Fue
canonizado por Juan XXII en 1323 y proclamado Doctor de la Iglesia por Pio V en
1567. Su fiesta se celebra el 28 de enero.
San Buenaventura es célebre por sus escritos
espirituales, que le convirtieron en uno de los más destacados teólogos
medievales. Trabajó para integrar la visión aristotélica en la tradición de San
Agustín. Aceptó gran parte de la filosofía científica de Aristóteles, pero
rechazó lo que conocía de su metafísica por insuficiente, ya que, según San
Buenaventura, al filósofo griego no le guiaba la luz de la fe cristiana. La
doctrina de la iluminación de la mente humana (el alma) por el Divino – una
forma de identificar la verdad o falsedad del juicio- la tomó de las doctrinas
de San Agustín. Su Itinerario de la mente hacia Dios (1259), obra clave de la
literatura mística, y otros tratados semejantes reflejan su preocupación por
como el alma reconoce y se una a Dios. Famoso por el rigor de sus estudios y su
buen juicio, Buenaventura fue elegido general de los franciscanos. El papa
Gregorio X le nombró cardenal obispo de Albano en mayo de 1273 y colaboró en
los preparativos del II Concilio de Lyon, convocado para solventar el cisma con
la Iglesia oriental. Fue canonizado por Sixto IV en 1482. Sixto V le proclamó
Doctor de la Iglesia en 1588. Su festividad se conmemora el 15 de julio.
183º Papa.- Clemente IV (1265-1268)
184º Papa.-
Beato Gregorio X, subió a la silla de San Pedro tres años y cinco meses después
de que muriera su predecesor Clemente IV, el motivo fue que los
cardenales reunidos en Viterbo se hallaban divididos en dos fracciones,
franceses e italianos, y ninguna de ellas podía alcanzar los 2/3 de votos
necesarios para cerrar la elección.
Para su fortuna, y por su buen
juicio, estuvo asesorado en su pontificado por dos sapientísimos santos: San
Buenaventura y Santo Tomás de Aquino.
Apenas coronado, convocó un
concilio, que se celebró en Lyon en mayo de 1274, al que asistieron cerca de
quinientos obispos y que buscaba, ante todo, la reconciliación entre las
Iglesias de Oriente y Occidente, lo que solo logró de una manera efímera, pero
en el que se establecieron nuevas normas para que los papas fuesen elegidos
siempre por un cónclave cardenalicio.
Fue un buen Papa y un gobernante
eficaz de los Estados Pontificios.
185º
Papa.- Beato Inocencio V, fue el primer pontífice dominico de la
historia.
Apuntes
de interés:
El alemán San
Alberto Magno (1200-1280) fue religioso, teólogo y Doctor de la Iglesia que
introdujo la ciencia y filosofía griegas y árabes en Europa durante la Edad
Media. Está considerado un personaje clave en el proceso de asimilación de la
filosofía aristotélica medieval y en el resurgimiento de la ciencia natural que
la inspiraba. Trató de conciliar el aristotelismo y las enseñanzas cristianas:
sostenía que la razón humana no podía contradecir la revelación, pero defendía
el derecho del filósofo a investigar los misterios divinos. Fue beatificado en
1622 y canonizado y proclamado Doctor de la Iglesia, en 1931, por Pio XI.
186º Papa.- Adrián V (1276)
187º
Papa.- Juan XXI. Un error de las listas de papas y antipapas hizo
que Pedro Julián, el único pontífice portugués de la historia, adoptase el
nombre de Juan XXI cuando debió ser Juan XX. El error parte del hecho de que
tres papas llamados Juan fueron situados en Benedicto VII y Gregorio V, en
lugar de los dos que fueron papas con ese nombre, Juan IV y Juan V, ya que se
incluyó en la lista de papas a un antipapa con el nombre de Juan XVI.
188º
Papa.- Nicolás III, en agosto de 1279 – un año antes de su muerte-
publicó la constitución Exiit qui seminat, fundamental para interpretar
la Regla de San Francisco y porque el Papa aprobó en ella la estricta
observancia de la pobreza.
Fue el primer Papa que fijó su
residencia en el Vaticano e inició sus famosos jardines, pese a lo cual murió
el 22 de agosto de 1280 en su residencia de Soriano, en el Cimino.
189º
Papa.- Martín IV (1281-1285)
190º
Papa.- Honorio IV (1285-1287)
191º
Papa.- Nicolás IV (1288-1292)
192º
Papa.- San Celestino V (1294)
193º
Papa.- Bonifacio VIII, era miembro de una acomodada familia de
origen español.
Tras desengaños políticos en
Inglaterra, Francia y España, promulgó la bula Unam Sanctam, en la que afirma:
<<La Iglesia es una, Santa y apostólica; y fuera de ella no hay
salvación ni perdón de los pecados.
Ella representa el cuerpo místico de Cristo, un cuerpo cuyo señor es
Cristo, el Cristo de Dios; en ella hay un solo Señor, una sola fe y un solo bautismo. Este cuerpo que es la Iglesia
tiene un solo jefe, que es Cristo, y, en el tiempo, su vicario Pedro y por ello
los sucesores de Pedro. El poder de esto último bien ejercido a través de las
dos espadas, la espiritual y la temporal. Quien refuta la espada temporal de
Pedro no interpreta bien la palabra del Señor:
“Mete tu espada en la vaina”. Ambas espadas pertenecen al poder de la
Iglesia: la primera es manejada por la Iglesia, la otra es de la Iglesia; la
primera es de los sacerdotes, la segunda de los reyes y de caballeros con
consentimiento de los sacerdotes. Es preciso que una espada esté sometida a la
otra, que la autoridad temporal se someta al poder espiritual. El apóstol ha
dicho que Dios da las cosas dentro de un orden, con una jerarquía, de aquí la
superioridad del poder espiritual sobre el terrenal, de aquí que el poder temporal
viniere juzgado de un poder superior, el espiritual, y éste vendrá juzgado por
un superior, que es Dios>>.
Fue el pontífice que estableció
el jubileo, en el año 1300.
Apuntes
de interés:
La decisión del
jubileo dio nueva dimensión y significado a las peregrinaciones a Roma, hacia
las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo. La continua afluencia de peregrinos
incentivó a
Bonifacio VIII a convocar el jubileo cada cien años y a promulgar
la indulgencia plenaria; más tarde, el periodo se acortó a cincuenta años, y
posteriormente a los veinticinco años que rigen en la actualidad.
194º Papa.- Beato Benedicto XI (1303-1304)
195º
Papa.- Clemente V, inició el largo destierro de los papas en Aviñón,
al que algunos llaman <<cautiverio de Babilonia>>, y en el que los
papas estuvieron sometidos a la monarquía francesa durante setenta años.
El rey Felipe IV el Hermoso,
eliminó la Orden de los Caballeros Templarios, a quien adeudaba mucho dinero y
presionó al Papa para que así lo hiciera y este la abolió, para ello convocó el
Concilio Ecuménico en Viena, en 1311-1312, y aunque la mayoría de los
asistentes se opusieron a la abolición de la orden por pensar que los cargos
que se hacían en su contra carecían de fundamento, la presencia de Felipe IV,
que se presentó por sorpresa en el concilio, hizo que este cumpliera sus deseos
y la orden de los Caballeros Templarios fuese abolida, quedando sus bienes en
manos del rey de Francia y, en menor cuantía, en las de otros monarcas
europeos, salvo una pequeña parte que quedó en poder de los caballeros
hospitalarios.
Clemente V completó el Corpus
Juris Canonici medieval con la publicación de una serie de decretos
papales, conocidos como Clementinae, que contienen decretos de Benedicto XI y
de Clemente V, y fundó las universidades de Perugia y Orleans.
Apuntes
de interés:
Aviñón es una
pequeña ciudad, a las orillas del rio Ródano, que pertenecía al reino de
Nápoles y estaba rodeada por los Estados Pontificios. Clemente VI se lo compró
a Juana de Nápoles por 18000 florines de oro.
196º
Papa.- Juan XXII, aunque fue Papa dejado llevar por su autoridad
Papal en unas cosas perdonando pero no olvidando y en otras tratando a los
demás como herejes y siendo enviados a la hoguera.
Instituyó la fiesta de la
Santísima Trinidad.
197º
Papa.- Benedicto XII, dijo: <<El Papa tiene que ser como
Melquisedec: sin padre, ni madre, ni genealogía>>. Esto vino por la boda
de su sobrina única, pues le obligó a casarse con un hombre humilde y rechazó a
sus pretendientes nobles.
198º
Papa.- Clemente VI, fue un Papa vividor, amante de la buena mesa, de
las fiestas y de las artes, lo que provocó que acabara con los fondos
económicos que su predecesor le había dejado.
Redujo el intervalo entre los
años Santos a cincuenta, lo que permitió celebrar el segundo en 1350, aunque
sin su presencia en Roma por miedo a las consecuencias de un viaje suyo a la
sede que ostentaba.
199º
Papa.- Inocencio VI, su pontificado se inició cumpliéndose una
profecía de Santa Brígida: <<su buena voluntad sustituirá sus acciones y
será recompensada>>.
Fue un Papa austero, cuidadoso
del gobierno del Estado Pontificio, cuya reorganización encomendó al cardenal
Gil Álvarez de Albornoz, fundador del Colegio Español de Bolonia, y que dio un
gran impulso a las artes y a la cultura.
200º
Papa.- Beato Urbano V, tomó este nombre porque dijo: << todos
los papas que han llevado ese nombre han sido santos>>. Su elección fue
tan del gusto de todos que Petrarca escribió de él:<< ha sido el dedo de
Dios quien te ha elegido>>.
No olvidó su triple condición de
Papa, obispo y rey, y añadió una tercera corona a la doble usada hasta entonces
por los papas, para formar así la tiara pontificia que es símbolo de su triple
reinado.
Pese a los esfuerzos del
pontífice, en Roma proseguían las luchas internas que hacían peligrar su
integridad y le parecía conveniente acercarse a Aviñón porque, desde allí, le
sería más fácil mediar ante Francia e Inglaterra para que acordasen un nuevo
periodo de paz; abandonó la ciudad y regresó a Aviñón, pese a que Santa Brígida
le advirtió que moriría pronto si lo hacía. Murió a las pocas semanas, el 19 de
diciembre de 1370. Como los milagros se multiplicaban junto a su tumba, el rey
Valdemar de Dinamarca pidió al sucesor de Urbano V su beatificación, pero
aunque Gregorio XI lo prometió, diversas causas la aplazaron hasta 1870, fecha
en que Pio IX le declaró beato.
Apuntes
de interés:
Santa Brígida de Suecia, patrona de Suecia y
compatrona de Europa, fue la fundadora de la Orden de Santa Brígida. Había
estado casada y tuvo ocho hijos, pero al morir su esposo dedicó su vida al cuidado
de los pobres y la oración.
Tenía revelaciones
que contó al prior de la abadía de Alvastra y en una de ellas, según afirmaba,
Cristo le había
ordenado fundar una nueva orden muy estricta que ayudaría a reformar la vida
monástica.
Se trasladó a Roma
y allí tuvo que esperar veinte años antes de recibir la aprobación papal.
Ese tiempo, y el
resto que le quedaba de vida, permaneció en Roma impulsando la reforma
eclesiástica, solicitando el retorno de los papas a Roma, protegiendo a los
desamparados y consolando a ricos y pobres.
Fue canonizada en
1391, a los dieciocho años de su muerte.
Santa Catalina de Siena, nació en Siena el 27 de marzo
de 1347, participó de forma muy activa en los asuntos públicos de su tiempo. A
los dieciséis años ingresó en la Tercera Orden de Santo Domingo, en su ciudad
natal, y en ella destacó por su disposición a la contemplación y su entrega a
la caridad.
Parece que, aunque
aprendió a leer en la infancia, no a escribir hasta la edad adulta. En 1376
viajó a
Aviñón para
intervenir ante el papa Gregorio XI en nombre de Florencia, en guerra con el
pontificado. Fracasó en su intento de paz, pero logró que el Papa regresara a
Roma e intentara cerrar con ello el exilio de los papas en
Aviñón. Catalina
volvió a la contemplación y las obras de misericordia en Siena. Dividiendo su
incansable actividad, intentó promover la paz en Italia, organizar una cruzada
para recuperar Tierra Santa, evitar el desgarro provocado en la Iglesia por el
cisma de Occidente, atenuar las consecuencias del irascible carácter de Urbano
VI y dedicar horas y horas a la meditación. Murió en Roma, el 29 de abril de
1380, y su cuerpo fue enterrado en la Iglesia de Santa María sopra Minerva. Fue
canonizada por el papa Pio II en 1461, nombrada doctora de la Iglesia en 1970
por
Pablo VI y
proclamada compatrona de Europa, en 1999, por Juan Pablo II.
201º Papa.- Gregorio XI (1370-1378)
202º
Papa.- Urbano VI, en Roma decretó que el año Santo se celebrara cada
treinta y cinco años, y que el siguiente se celebraría en 1390. Murió antes, el
15 de octubre de 1389.
Apuntes
de interés:
El español
Benedicto XIII fue antipapa, Papa para muchos, entre los años 1394 y 1423, un
periodo en el que dos, e incluso tres papas, proclamaron simultáneamente su
legitimidad como cabeza de la Iglesia católica.
Pedro Martínez de
Luna nació en la localidad zaragozana de Illueca, en Aragón (España), y tras
doctorarse como canonista en la Universidad de Montpellier fue nombrado
cardenal diácono por Gregorio XI. Favoreció la elección de Urbano VI,
oponiéndose a los cardenales franceses, que pretendían elegir a Roberto de
Ginebra, futuro antipapa Clemente VII. Tras fallecer este, en 1394, los
cardenales reunidos en Aviñón eligieron para sucederle a Pedro de
Luna, quien tomó el
nombre de Benedicto XIII, pese a la oposición del rey de Francia.
Cuando fue
depuesto, en 1409, por el Concilio de Pisa, Benedicto XIII se encerró en la
fortaleza española de
Peñíscola
(Castellón) y allí murió sin haber renunciado al que consideraba su derecho,
pese a haber sido nuevamente depuesto, en 1417, por el Concilio de Constanza.
203º Papa.- Bonifacio IX (1389-1404)
204º Papa.- Inocencio VII (1404-1406)
205º
Papa.- Gregorio XII. Durante su pontificado se convocó el Concilio
de Pisa, al que ninguno de los papas- Benedicto XIII y Gregorio XII-, acudió, y
el que, tras quince sesiones, se decidió deponer a ambos pontífices acusándolos
de herejía y por cismáticos, y se eligió un nuevo antipapa: Alejandro V.
Apuntes de interés:
El antipapa Juan
XXIII (1410-1415) fue uno de los líderes del Concilio de Pisa, en 1409, cuando
Gregorio XII y el antipapa Benedicto XIII fueron depuestos y nombraron antipapa
a Alejandro V para cerrar el cisma de
Occidente. Convocó
el Concilio de Constanza, que se celebró entre 1414 y 1418, para terminar con
el cisma de Occidente en 1415. Martín V le nombró, en 1419, obispo cardenal de
Tusculum, cinco meses antes de su muerte.
206º
Papa.- Martín V, fue elegido Papa por los representantes de
Alemania, Francia, Italia, España e Inglaterra durante el Concilio de
Constanza, el 11 de noviembre de 1417, día de San Martín, nombre que tomó como
pontífice.
207º
Papa.- Eugenio IV, atendiendo la convocatoria que su predecesor
había hecho, proclamó el XVII Concilio Ecuménico en Basilea, pero temiendo sus
consecuencias, lo trasladó a Ferrara, más tarde a Florencia y, por último, dio
un decreto de disolución del concilio, una decisión que no gustó a los
cardenales, en quienes alentó la creencia de que el pontífice se oponía, al
igual que su predecesor, a cualquier reforma de la Iglesia.
Una revolución estalló en Roma y
Eugenio IV, vestido de monje, escapó de la ciudad a refugiarse en Ostia, y de
allí a Florencia, donde convocó un nuevo concilio y a la que mantuvo durante
años como sede papal, lo que fue muy importante para el desarrollo del
movimiento humanista.
En respuesta a esta actitud, en
1435 el concilio votó la suspensión de una serie de derechos, impuestos y
tributos percibidos hasta entonces por la Santa Sede. Llegó la ruptura cuando
el Papa transfirió el concilio a Ferrara, mientras gran parte de los cardenales
seguían manteniéndole en Basilea.
Eugenio IV fue así el último pontífice
que, de momento, ha visto unida a toda la cristiandad. Por poco tiempo: parte
del clero griego no aceptó la unión y, además, pocos años después Bizancio cayó
bajo el dominio de los turcos y el imperio bizantino se extinguía para siempre.
Para vengarse de la ofensa sufrida en el Concilio de Florencia, el Concilio de
Basilea votó la deposición de Eugenio IV, declarándole hereje el 15 de julio de
1439, y el 5 de noviembre del mismo año proclamaron Papa al duque Amadeo VIII
de Saboya, que tomó el nombre de Félix V y fue el último antipapa que recoge la
historia.
Murió el 20 de febrero de 1447,
tras ver florecer el renacimiento en toda Italia, y él mismo contribuyó a ello
mandando hacer las puertas de bronce que aún adornan la catedral de san Pedro y
encargando a Fray Angélico decorar la capilla del Santísimo Sacramento en el
Vaticano.
208º
Papa.- Nicolás V, fundó la biblioteca vaticana, enviando monjes y
sacerdotes a salvar manuscritos olvidados en monasterios y conventos, y comprar
cuantos pudiesen en toda Europa. Puso al servicio de la biblioteca vaticana un
ejército de copistas y traductores, y ello le permitió acumular más de cinco
mil volúmenes, con una inversión total de 45.000 escudos.
En el terreno político, acabó
con el cisma de Occidente al lograr, en 1449, la sumisión del antipapa Félix V,
a quien perdonó y nombró vicario de Saboya y, más tarde, cardenal. Al año
siguiente proclamó un Jubileo en Roma para sellar el fin del cisma y la
restauración de la autoridad papal. Y un año antes había conseguido que el rey
Federico III firmase el Concordato de Viena, por el que renunciaba a la
libertad de la Iglesia germana a cambio de asegurarse el apoyo papal y su
coronación como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, pese a la
enemistad de los príncipes alemanes que ello le valió al Papa.
Hizo celebrar el VI año Santo.
209º
Papa.- Calixto III, Alonso de Borja nació en Játiva (Valencia,
España) de una familia noble y acomodada. Era maestro de leyes en la
universidad de Lérida cuando se unió a la causa del antipapa Benedicto XIII, a
quien fue fiel mientras vivió. Cuando Alfonso V de Aragón retiró su apoyo al
cisma y se sometió a Martin V, consiguió que el antipapa Clemente VIII, sucesor
de Benedicto XIII, renunciara. Para recompensarle, Martin V le nombró obispo de
Valencia y Eugenio IV le nombró cardenal.
Calixto III hizo revisar la
condena de Juana de Arco y la declaró inocente, lo que le valió el favor de los
franceses.
210º
Papa.- Pio II (1458-1464)
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